Todo empieza en el cerebro
Para entender realmente qué es la fiebre, necesitas conocer al hipotálamo. El hipotálamo está en el centro del cerebro. Piensa en él como en el termostato del cuerpo —ese aparato que hay en las paredes de muchas casas y que se utiliza para graduar la temperatura de la calefacción y/o del aire acondicionado. El hipotálamo sabe a qué temperatura debe estar el organismo de una persona y envía mensajes al resto del cuerpo para que se ponga y mantenga a esa temperatura.
La temperatura corporal de la mayoría de seres humanos está alrededor de los 37° C (98,6° Fahrenheit). Algunas personas tendrán una temperatura normal un poco más alta; otras la tendrán un poco más baja.
La temperatura corporal de la mayoría de la gente también oscila levemente a lo largo del día: suele estar un poco más baja por la mañana y un poco más alta al anochecer. En la mayoría de los niños la temperatura corporal permanece bastante constante de un día a otro —hasta que entran en escena los gérmenes.
¿Qué es la fiebre?
La fiebre no es una enfermedad, sino la respuesta del organismo ante una situación anormal. En niños, lo más frecuente es que sea causada por una infección, por lo que lo importante no es tanto controlar la fiebre como diagnosticar y tratar apropiadamente la infección. Existen incluso muchas evidencias que demuestran que la fiebre moderada facilita los mecanismos de defensa del organismo ante las infecciones.
Otras causas de fiebre pueden ser la deshidratación, el exceso de ropa, especialmente en los recién nacidos, reacción a medicamentos, alergias, y muy ocasionalmente, algunos tumores.
Se considera que una persona presenta:
- hipotermia: cuando la temperatura es menor de 35,0ºC.
- Subfebril o febrícula: menos de 37,5ºC.
- Fiebre ligera: menso de 38ºC.
- Fiebre moderada: 38 – 39ºC.
- Fiebre alta: 40ºC.
- Hiperpirexia 41 ºC.
¿Cuál es la temperatura normal?
Una temperatura oral normal es más o menos 98.6°F (37,0 °C) .Las temperaturas rectales son 0.5 °C más altas y las axilares 0.5 °C menores que las orales. Una característica de algunos niños pequeños es su tendencia a experimentar elevaciones rápidas de la temperatura , con el riesgo asociado de sufrir convulsiones,los niños menores a 3 años son más suceptibles a convulsiones.
¿Cómo se toma la temperatura?
En primer lugar, es necesario recordar que existen termómetros para uso rectal y para uso axilar u oral. Aunque todos sirven para ser utilizados en cualquiera de estos sitios, la diferencia fundamental es la seguridad, ya que los rectales tienen el bulbo más corto y grueso, lo que disminuye el riesgo de lesión o de ruptura del termómetro. Desafortunadamente las cintas para la piel son muy poco confiables, especialmente en niños pequeños.
Es importante que antes de tomar la temperatura no se hayan ingerido alimentos fríos o calientes en caso de la medición oral y secar muy bien la piel cuando sea axilar.
Recientemente se han puesto de moda los termómetros que miden la temperatura en el oído. Aún cuando son muy prácticos, tienen dos inconvenientes importantes, su costo y su poca sensibilidad, por lo que es muy fácil equivocarse. Es también recomendable no usar. El mercurio es una toxina para el medio ambiente y usted no quiere exponer a su familia e éste. Si usted tiene un termómetro de mercurio en su casa usted debe removerlo y usar un termómetro digital.
En la temperatura oral, el termometro se debe colocar debajo de la lengua en la bolsa sublingual y mantenerse durante 3 minutos . En la temperatura axilar, colocarlo debajo del brazo en el cento de la axila y pegado a la piel durante 4 minutos. y en la temperatura rectal la punta bien lubicada no mas de 2.5 cm dentro del recto, sujetar el termometro por 1 minuto
Nunca deje a su niño solo mientras le toma la temperatura.
Después de terminar de usar el termómetro lávelo en agua fría y jabonosa.
¿Qué hacer?
En primer lugar, mantenga al niño con ropa muy fresca, lo que favorece la pérdida de calor; no se angustie por la fiebre, recuerde que puede ser útil para el organismo; mida la temperatura con un termómetro, no con la mano.
Si la temperatura es menor a 38.5ºC, y el niño no presenta dolor o molestia, lo mejor es simplemente observarlo. Si la temperatura es más alta y se considera necesario bajarla para que el niño se sienta mejor, coma más, esté más tranquilo, o para disminuir el riesgo de convulsión por la fiebre, puede utilizar los baños de esponja, humedeciéndole la piel de las extremidades y el tronco con agua al tiempo o ligeramente tibia. Si usa agua muy fría puede provocar mayor calofrío y obtener así el efecto opuesto.
Si un niño tiene fiebre alta, lo más probable es que el médico les diga a sus padres que le den un antipirético, es decir, un medicamento para bajar la fiebre. Los dos antipiréticos más recomendados son el paracetamol y el ibuprofeno. Ambos bloquean las sustancias químicas que indican al hipotálamo que suba la temperatura corporal. Los niños no deberían tomar nunca ácido acetilsalicílico (el principio activo de la aspirina) para tratar la fiebre porque puede provocar una enfermedad llamada síndrome de Reye. El síndrome de Reye es una enfermedad grave capaz de causar la muerte. .
No use nunca enemas de agua helada, por el riesgo de una intoxicación hídrica. 2.- Nunca use baños de alcohol, ya que este puede absorberse por la piel y provocar lesiones muy graves. Ademas debe beber abundante líquido. Esto es importante porque, cuando el cuerpo se calienta, es fácil que se deshidrate, es decir, que pierda demasiada agua. Tienes mucho donde elegir para hidratarte bien —zumo, agua, bebidas isotónicas, sopa, gelatina.
Y lo más importante consulte con su médico, pues la fiebre es indicativo que hay un problema, y su hijo debe ser examinado
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